Noticias de Pando

El comerciante yungueño que innovó la forma de vender y procesar coca en Cobija

COBIJA/PERLA DEL ACRE

Édgar Mamani, nacido en Coripata (sector de los Yungas de La Paz) llegó a Cobija hace 10 años trayendo con sigo la hoja sagrada de la coca para su venta al detalle en la capital, inicialmente ofertó el producto a tiendas de barrio, logrando una venta mínima de cinco libras por día y así fue ampliando su cartera de clientes y mercados en la ciudad.

     Las primeras semanas de Don Edgar en la capital fue muy difícil, se esforzó bastante para salir adelante, con el transcurrir del tiempo sus ventas fueron mejorando. Después de un par de años, debido al constante crecimiento y desarrollo de Cobija, la coca fue más requerida, situación que lo motivó a migrar con toda su familia y abrir una pequeña tienda entre las avenidas 9 de Febrero y Madre Nazaria, con el distintivo “¡Qué Cocanga!, el punto de encuentro, el que no cae, resbala”.

Coca planchada

     Mamani recuerda que gracias a la gente que llegó de Santa Cruz por cuestiones de trabajo requerían la famosa “coca planchada”, realizada en base a algunos tratamientos naturales y delicadeza; la venta fue un éxito y aceptada por la población.

     El comerciante recuerda que la coca fue altamente requerida en la etapa inicial y trágica de la pandemia del Covid-19, ya que fue empleada como una de las plantas medicinales para prevenir el contagio por recomendación médica, incluso es utilizada para el tratamiento de la diabetes, presión alta, problemas respiratorios y otros.

Coca machucada de varios sabores

     La innovación no se dejó esperar, apareció la coca machucada con la llegada de migrantes cruceños a Cobija que requerían este producto, que es elaborado combinando vico con café, vico con estevia, maracuyá, chicle, banana y otros productos saborizados al gusto del cliente.

     Don Édgar fue aprendiendo y perfeccionando la preparación de la coca machucada, que en la actualidad es muy requerida.

     A la Fecha, el emprendedor yungueño -tiene varios ayudantes- hace entregas a domicilio y reparte el producto a las provincias del departamento de Pando, de al menos 100 bolsas por día.

     «Mi esposa es la que más vende por su carisma y amabilidad con los clientes, los caseros; el tipo de coca más requerida es la machucada sabor chicle y banana, que se vende a 5 y 10 bolivianos; grande fue mi sorpresa por la compra de coca por mujeres y hombres, universitarios, abogados, médicos, policías, chóferes, albañiles e incluso por ciudadanos brasileros, por su mágica forma de renovar fuerzas, quitar la flojera, el hambre, cansancio y es reconocida como un estimulante ligero”, destacó el comerciante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.